viernes, 24 de abril de 2020

MÉDICO: CÚRATE A TI MISMO.

Hace más de 15 años tal vez se la pedí a una clienta. Sin conocerla. Conocía a sus padres y como no tenía perro, les pedí un cachorro cuando tuvieran cría. Ése día llegó. Y la señora me pregunto un buen día si todavía estaba dispuesto a recibir un cachorrito. Y le contesté que por supuesto! Unos días después, después de destetar, me la dio. No sin antes encargarme mucho su cuidado. Ése día estuvo conmigo todo el día de trabajo. Y la llevé a casa en un bolsillo de la campera. Cabía en la palma de la mano. 
En casa todos contentos, la bautizaron: "Niña Loli" como la mayoría de las perritas de ésa misma época. 
Creció, estuvo siempre con nosotros, dándonos su alegría visible través de su inquieta cola. Hoy nos toca despedirla. Con el dolor de la despedida de un familiar amado.
 El egoísmo nos quiere hacer renegar, sufrir. Sentir el profundo dolor de saber que no estará Nunca más.
Qué no podremos disfrutar de los paseos juntos. De los juegos compartidos. Las conversaciones a las que asistía con cara de: soy feliz de escucharte y de estar aquí para tí....
No puedo estar enojado, no es justo que esté triste por la despedida, siendo que tuvimos tantos momentos felices juntos.
Además, sé que siempre estarás conmigo.
Le agradezco a DIOS, por haberte puesto en mí camino, y por haber estado en el tuyo. Sé, que cualquier persona hubiese sido tan feliz como Yo teniendo tu amor.



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